Tras las huellas de Alfons Mucha

Tras las huellas de Alfons Mucha

¿Desearías ver la Épica Eslava, carteles con ornamentos exquisitos en el estilo de secesión, la decoración de la Casa Municipal o la ventana pintada de la catedral de San Vito en Praga, varios museos o el atelier en el palacio Zbiroh?

Te ofrecemos un resumen de lugares donde te encontrarás las obras del artista de secesión Alfons Mucha. Alfons Mucha, el oriundo de la ciudad Ivančice, Moravia del Sur, desde pequeño sorprendía con su talento a todos los que lo rodeaban, pero ni se le ocurría hacerse pintor. Desde el año 1879, cuando se fue a Viena como pintor de decoraciones teatrales en Ringtheatr, sin embargo, su gloria ascendía sin parar.

Recuerdos de París

Si no fuera por el año 1894; hoy día, Alfons Mucha quizás lo hubieran recordado como uno de los muchos artistas de origen checo que vivían en París en las postrimerías de los siglos XIX y XX. En aquel entonces, Mucha pintó un cartel para el teatro Renaissance y el espectáculo de Gismonda con la actriz Sarah Bernhardtová. El tipógrafo estaba preocupado por el estilo no convencional de Mucha, pero la actriz quedó encantada con esta obra y al momento firmó con el pintor un contrato exclusivo por seis años. El cartel tuvo tanto éxito entre los parisienses que algunos coleccionistas hasta sobornaban a los fijacarteles para que les guardaran un cartel de recuerdo y por las noches lo sacaban con una cuchilla de las pizarras de anuncios. Los famosos carteles creados por Alfons Mucha, y también sus obras posteriores, se pueden ver en Praga, en el pequeño Museo Mucha en el palacio Kaunický que se encuentra cerca de la Plaza de Wenceslao o en la Galería GOAP en la Plaza de Ciudad Vieja. Aquí hay más de trescientos objetos expuestos, también sellos postales, billetes y postales diseñados por Mucha después de la declaración de la independencia de Checoslovaquia en el año 1918. El resumen de todas las obras de Mucha se puede ver también en la exposición en su pueblo natal Ivančice cerca de Brno.

Épica Eslava

La idea de la Épica Eslava se le ocurrió durante su estadía en América, donde Mucha trabajaba en las academias de Nueva York, Chicago y Filadelfia. Se hizo realidad después del año 1910, después de su regreso a Bohemia. En los años de 1912 a 1928 el pintor vivía en la parte del este del palacio Zbiroh que está cerca de Pilsen. En calidad de estudio para pintar sus lienzos gigantes le servía la sala grande de palacio. La visita incluye no solo estas áreas. También puedes visitar la galería pequeña de la taberna de palacio donde está la exposición de fotografías privadas que Alfons Mucha tomó durante su estadía. Una parte de estas fotos fue utilizada como modelo para los diferentes cuadros.

La Épica Eslava es un ciclo de 20 lienzos monumentales inspirados en la mitología eslava y la historia de los Checos, Moravos y Silesianos y por primera vez fue presentada por el artista en el Palacio de las ferias (Veletržní palác) en Praga, en otoño del 1928, en ocasión del décimo aniversario de la independencia del estado checoslovaco. La colección de veinte lienzos estuvo instalada aquí hasta el final del año 2016 y en 2017 las obras salieron de viaje a Tokio, Japón, donde un total de 650 mil personas visitaron la exposición en tres meses. En ocasión del centenario de la fundación de Checoslovaquia  podrás ver 9 lienzos de la Épica Eslava junto con una colección de carteles, desde el 26 de mayo hasta el fin del año 2018 en la exposición  Alfons Mucha – Dos mundos  que estará instalada en el centro de exposiciones de Brno.  

¿Dónde podrás ver más obras de Mucha?

Después de haber regresado a Bohemia, Alfons Mucha no solo se dedicaba a la Épica Eslava. Tomó participación también en la decoración de la Casa Municipal y para la catedral de San Vito diseñó un vitral inspirado en los principios del cristianismo en Bohemia. Esta pintura sobre el vidrio de colores brillantes que también representa uno de los artefactos más buscados en el Castillo de Praga se puede ver en la Nueva Capilla Arzobispal donde están guardados los restos mortales de los arzobispos praguenses del siglo XX. Alfons Mucha falleció en el año 1939, inmediatamente después de la invasión de los alemanes a Checoslovaquia. Su tumba se encuentra en el famoso camposanto de Vyšehrad en Praga.