Los hoteles son aburridos, en Chequia os podéis alojar, por ejemplo, en un barril o en un árbol

Los hoteles son aburridos, en Chequia os podéis alojar, por ejemplo, en un barril o en un árbol

Chequia y sus curiosos alojamientos, ¡los cuales no olvidaréis tan fácilmente!

¿Una blandita cama llena de mullidas almohadas con vistas al lago, viñedo o a las copas de los árboles? O, ¿pasar la noche sobre un horno medieval como en los cuentos checos? La República Checa y sus poco tradicionales y curiosos lugares donde alojarse, atraen a vivir una experiencia y a disfrutar. Os desvelamos dónde buscarlos.

Noche en el árbol

Podéis pasar la noche en lo alto de un árbol, en mitad del bosque, a pocos kilómetros del centro de la gran ciudad. Los servicios forestales (Lesy města) de Brno ofrecen alojamiento en una casa en el árbol, cerca de Lelekovice, en Moravia.   En lo alto de un árbol, a siete metros sobre la superficie terrestre, ha crecido una cabaña de solo 18 metros cuadrados de superficie interior, más terraza. El sitio no dispone de instalación eléctrica ni de agua, un lavabo con una jarra de agua y un baño seco garantizan las necesidades básicas de higiene, tiene un aforo máximo de tres personas con la única condición de que los niños tienen que ser mayores de seis años. Pese a ello, el calendario de reservas suele permanecer ocupado en su mayoría. Podéis disfrutar de una oferta parecida en Treehouse resort Green Valley Chotýšany, ubicado en Bohemia Central, donde os espera un inusual alojamiento en lo alto de las copas de tres robles , incluso dos metros más alto que en  Brno.

Noche en un barril

Las bodegas de vinařství pod Hradem, ubicadas en Klentnice, en Moravia, han preparado una oferta especial para los amantes del vino, de la intimidad total y de las experiencias poco convencionales. Podéis alojaros aquí, en uno de los gigantes barriles, rodeados de viñedos y por la mañana veréis, desde la cama, cómo amanece Pálava. Aunque las pequeñas habitaciones de los barriles son más estrechas que las cabañas del árbol, cuentan con instalación eléctrica y calefacción, y otro de los barriles, construido de forma vertical, cuenta con ducha, lavabo y WC. Como obsequio por el alojamiento, recibiréis una botella de un exquisito vino de Moravia y algo para picotear. 

Noche sobre un horno

En Slupi, al sureste de Znojmo, cerca de la frontera con Austria, hallaréis, aparte del molino de agua de estilo renacentista, también la pensión Za mlýnem, donde podréis pasar la noche en unos pintorescos aposentos medievales, de una finca de hace más de doscientos años. Simplemente hay que entrar, cerrar la puerta principal y en seguida os invadirá la sensación de estar en la transición del siglo XIX al XX. Podéis disfrutar al máximo de ese histórico ambiente. Parece ser, que el mayor atractivo es el gran horno medieval del Pintoresco apartamento; pueden descansar en él cómodamente dos personas.

Noche en barco

Podéis pasar otra inusual noche en la exclusiva casa flotante Lofi, en el centro de Praga. Mide 12 metros de largo y encontraréis una amplia terraza equipada con una barbacoa de gas, tumbonas, una zona de descanso circular con calentador, así como una zona de espacio cerrado con un dormitorio independiente con cama de matrimonio y terraza cubierta.

Noche en el agua y sobre el suelo

Los estanques de Dobčice (Dobčické rybníčky) ofrecen alojamiento en cabañitas directamente sobre el agua, en Bohemia del Sur. Las encontraréis en la región de Šumava, cerca de České Budějovice, entre Dobčice, Lipanovice y Holašovice, ciudades protegidas por la UNESCO. Hay tres cabañitas en total: Verunka y Madlenka se alzan sobre pilotes de roble, están rodeadas por agua, tienen un muelle y tienen un vivero para los peces pescados. Amálka es, por el contrario, una cabañita del árbol, construida cuatro metros sobre el suelo, mitad en seco y mitad sobre el agua. Podéis olvidaros de la electricidad pero, a cambio, tendréis agua suficiente ya que las cabañitas poseen duchas y los WC están en la orilla de los estanques. En Madlenka caben máximo cinco huéspedes y las otras dos cabañitas son para dos personas.

Comodidad en el hotel más estrecho de Praga

¿Todas las opciones ofrecidas os resultan muy aventureras y buscáis un alojamiento peculiar en otro ambiente? En ese caso deberíais probar el hotel Clementin, ubicado en la estrecha calle Seminářská ulice, cerca de la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga. El hotel, que se halla en una construcción del año 1360, gracias a que mide 3,28 metros a lo ancho, representa una rareza de Praga por lo que deberíais reservar con tiempo.