El Antruejo y sus especialidades gastronómicas

El Antruejo y sus especialidades gastronómicas

¡Los carnavales y antruejos son unas fiestas que ofrecen alegría y comida sabrosa!

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Antruejo – un período a principios del año nuevo – se puede caracterizar como el tiempo de alegría y diversión, un tiempo excepcional en que no hay reglas y la gente se divierte. En la República Checa, es un período de desfiles, fiestas y también de banquetes en los que se ofrece mucha carne con grasa y dulces. Esta fiesta tiene origen en la era pagana, no obstante, hoy día es el período después de la fiesta de los Reyes Magos (el 6 de enero) hasta el Miércoles de Ceniza (6 semanas antes de la Pascua de Resurrección). En tiempos remotos, nuestros antepasados solían homenajear al Sol, la fertilidad y la fuerza, en ocasión de esta fiesta. Era tiempo de alegría, cuando los días se alargaban y se aproximaba la primavera. Después de la llegada del cristianismo, el Antruejo se convirtió en una fiesta que tiene lugar, antes del inicio de la Cuaresma de Pascua. ¿Dónde se celebra el Antruejo y qué manjares ofrece?

Paseos de Antruejo con el símbolo de la UNESCO

Ya hemos mencionado que los banquetes, durante las fiestas de Antruejo, se celebran conjuntamente con desfiles, rituales de máscaras, música, danza y alegría, caminando por ciudades y pueblos en Bohemia y Moravia. Los desfiles de Antruejo han conservado prácticamente su aspecto original en la región de Hlinecko en el este de Bohemia , especialmente en Hamry, Studnice, Vortová y Blatno. El carácter y el aspecto de las máscaras son idénticos a los de hace cien años atrás. Precisamente por su originalidad, los desfiles de Antruejo fueron inscritos en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO, y en la reserva histórica llamada Belén (Betlém), en el pueblo de Hlinsko, hay incluso un museo especial.  

Banquetes tradicionales

En el pasado, la parte principal de la fiesta siempre comenzaba el domingo de Antruejo, que es el último domingo antes del Miércoles de Ceniza, con un delicioso almuerzo y abundante comida para toda la familia. Se servían platos que no eran ni un poco dietéticos, todo lo contrario. En las mesas, siempre había un montón de carne con grasa y en el menú de Antruejo nunca faltaban los dulces. Sabiendo que venía la Cuaresma, antes de la Pascua, todo el mundo disfrutaba a plenitud de los divertidos festejos, cantos, danzas –  y por supuesto, de comidas y bebidas.

Platos especiales de cerdo – matanza

No por casualidad, era el tiempo de más matanzas. Es una tradición que aún se mantiene en zonas rurales de Moravia. Numerosas familias o amigos se reúnen y en un día procesan un cerdo entero. Hace un tiempo atrás, la gente se dedicaba a engordarlo, durante todo el año y un día al amanecer, el carnicero mataba al cerdo en el patio. En los últimos años, predomina una forma más simple – la gente encarga un cerdo ya cebado y matado. El día entero lo dedican al procesamiento de la carne, desde el hocico hasta la colita, preparan especialidades tales como longanizas y morcillas (similar a salchichas), cabeza de cerdo cocida, galantina, chicharrones, sopa o guisado de matanza. Es decir, no se tira nada, al contrario, todo se procesa hasta el último pedacito. La temporada de invierno siempre era ideal para matanzas, porque en aquellos tiempos no había neveras ni congeladores y los carniceros tenían mucho trabajo en ese período. Durante todo el día, no faltaba la cerveza ni aguardiente hecho en casa – sobre todo de ciruelas – ¡para calentarse!

Los banquetes de matanza de cerdo, no solo son típicos para encuentros familiares en el campo, sino que también podrás disfrutar de ellos en muchos restaurantes que se especializan en la cocina checa tradicional y ofrecen un menú de matanza completo -  sopa de cabeza de cerdo, galantina, longanizas y morcillas, morcilla preparada con sémola, codillo al horno o guisado de matanza.

En tabernas tradicionales se puede pedir galantina para acompañar la cerveza, habitualmente todo el año. Este plato especial de matanza contiene una extensa escala de carnes de cerdo y de sus otras partes (p. ej. hígado, lengua, piel o patas). Se prepara en forma de pequeños trozos de carne encurtidos en la gelatina que se forma del tejido fibroso recocido. Habitualmente se sirve con cebolla y vinagre.  

Dulces de Antruejo

El menú de Antruejo incluye también una serie de dulces. La golosina más típica son los buñuelos fritos en mantequilla clarificada. La masa dulce fermentada de harina blanca se rellena de mermeladas caseras, finalmente los buñuelos se fríen hasta que queden dorados y finalmente se polvorean con azúcar.  Según los hábitos de cada región, también se preparan fritos o al horno, dulces llamados «boží milosti», torticas, panecillos dulces rellenos de nueces de castilla molidos o pastelitos con requesón, adormidera o mermelada de ciruela. 

Boží milosti – receta

Estos tiernos pastelitos tradicionales se hacían especialmente en la era de nuestras abuelas y bisabuelas y hoy día se preparan, sobre todo, en Moravia. ¡Seguramente vale la pena probarlos, porque son exquisitos!

Ingredientes: 300 g de harina fina, una pisca de sal, 50 g de mantequilla, 20 g de manteca, 40 g de azúcar, 3 yemas de huevo, 2 cucharadas de zumo de limón, corteza de 1 limón, 7 cucharadas de crema agria, 1 cucharada de ron, mantequilla clarificada para freír.

Prepara una mezcla de la harina y mantequilla fría con manteca. Mezcla azúcar, una pisca de sal, dos cucharadas de zumo de limón, la corteza de limón, una cucharada de ron y las yemas con crema agria,  revuelve bien todo y agrégalo a la primera mezcla. Elabora una masa suave, envuélvela en film plástico para alimentos y deja al menos por una hora en la nevera. Después de ese tiempo, extiende la masa hasta conseguir un grosor de unos 3 mm. Recorta rectangulitos tradicionales con una cruz en medio. Pon a calentar un poco de grasa en una cazuela con borde alto y ve friendo los pastelitos por ambos lados hasta que se pongan doraditos. Entonces colócalos por un rato sobre una servilleta de papel para que se escurran y un minuto después polvoréalos con azúcar de vainilla.