Inspírate en la cocina tradicional checa de Adviento

Inspírate en la cocina tradicional checa de Adviento

HomeWhat's NewInspírate en la cocina tradicional checa de Adviento
El Adviento y la Navidad se acercan y es hora de pensar en los manjares que vamos a preparar para este bello período, los platos interesantes que vamos a ofrecer a la familia y a los amigos con quienes compartiremos la mesa durante los fríos días de invierno. La cocina tradicional checa brinda inspiración y numerosas ideas donde escoger.

Un manjar de Adviento en concha

La noción de que comer caracoles es una tradición solo francesa es errónea. No solo caracoles, sino también ancas de rana se servían con frecuencia en las mesas checas, al principio solo en el campo. Los caracoles reinaban en los platos caseros y en los menús de los restaurantes durante los últimos días de Adviento, porque salían gratis y la iglesia permitía comerlos en tiempos de ayuno. Recomendamos probar, por ejemplo, caracoles a la praguense. Las conchas vaciadas se rellenan de masa de pan enriquecida con trocitos de carne de caracol y se hornea. La carne de caracol también es exquisita cocida en caldo de vaca, servida con mantequilla derretida y rábano picante rallado. 
La receta de los caracoles a la praguense: http://www.czechspecials.cz/recepty/predkrmy/sneci-po-prazsku

Tapa tradicional checa para días festivos

Los días de fiesta se caracterizan por un rico menú festivo, donde no pueden faltar las tapas. ¿Cuál es la tapa más tradicional para la mesa navideña checa? La carpa apareció en las mesas checas en el siglo XI gracias a los monjes cistercienses, que trajeron los primeros alevines desde Baviera. Una de las formas de preparar la carpa y otros pescados era poner el pescado cocido en jalea de patas de cerdo y de ternera. Por ello el pescado en gelatina es desde hace siglos una interesante tapa en las mesas festivas checas. 
La receta: http://www.czechspecials.cz/recepty/predkrmy/ryba-v-aspiku



Otra tapa muy singular son los rollos de jamón rellenos de crema con rábano picante. Esta especialidad típica checa incluye dos antiguos ingredientes checos muy singulares: el jamón de cerdo de Praga y el rábano picante. Junto con la nata natural montada es una excelente entrada para un banquete festivo y merecería ser rehabilitada para volver al menú festivo, aunque quizás con una forma más moderna. La receta es simple, la preparación es rápida. ¿Cómo hacerlo?

Para 4 raciones: 
8 lonjas finas de jamón
1/4 l de crema de leche
30-40 g de rábano picante rallado
una pizca de pimienta blanca
zumo de limón
azúcar en polvo
sal
Preparación: Rallar fino el rábano picante y echar unas gotas de limón. Batir la crema de leche hasta obtener nata montada, mezclarla con el rábano picante. Añadir azúcar, sal y pimienta al gusto en la nata. Enrollar el jamón en forma de rollos o barquillos. Rellenarlos de nata utilizando la bolsa para decoración, echar un poco de rábano picante. Servir dos piezas por ración.

¿Salchicha blanca en vez de carpa?

Es una salchicha de varios nombres: blanca, de vino, de crema, en algunos lugares se llama «točenice». Cada carnicero tiene su propia receta. La preparan de carne de ternera, vaca o cerdo, agregando pan blanco remojado en crema de leche y más o menos vino.

Lo cierto es que la receta para preparar la salchicha de vino es una parte indispensable de la cocina tradicional checa, aunque su historia no es tan larga. En los libros de cocina checos aparece desde principios del siglo XIX. Por lo tanto no es creíble la bella leyenda según la cual la salchicha dorada asada, enrollada en forma de espiral, representa el sol y en realidad es la celebración de la fiesta pagana de solsticio. Los vecinos alemanes inspiraron esta salchicha. Su color nos recuerda a la popular salchicha blanca de Baviera, que aparece muchas veces en la mesa navideña junto con patatas y col agria. En Holanda sin embargo la prefieren con puré de guisante y la comen el 6 de diciembre, que allí es la fiesta principal. La mayoría de las familias checas prefieren comer carpa frita o escalope frito en Nochebuena, aunque muchas familias comen salchicha de vino con la ensalada de patata. También les encanta a los niños, para quienes representa una variante tal vez no más sana pero sí menos peligrosa que la carpa tradicional.

¿Cómo se prepara correctamente la salchicha de vino? El modo más fácil es asarla en el horno y servir con un tierno puré de patata, o rebozarla y freír. Podemos recomendar un truco que utilizan los chefs en nuestros restaurantes certificados Czech Specials: antes de procesar, poner la salchicha unos minutos en agua hirviendo. El interior de la salchicha se pondrá duro y resulta más fácil enrollar la salchicha y pincharla con un palillo, sin que el interior se salga afuera. La salchicha no revienta en el horno ni en la freidora.


Galletas navideñas presidenciales

El primer presidente de Checoslovaquia, T. G. Masaryk, era conocido por su sobriedad, amaba la humilde comida campestre. Durante las fiestas navideñas le gustaba comer pastitas de navidad, aunque siempre pedía que se sirviera solo un tipo de pastita en cada fuente. Por Navidad le preparaban galletas especiales con nueces como las hacía su madre. Pueden probar a prepararlas este año, es sencillo y rápido y se puede hacer con los niños.

Galletas navideñas de Masaryk
180 g de nueces (también pueden ser avellanas)
300 g de harina fina
100 g de azúcar en polvo
200 g de mantequilla
1 yema de huevo
Azúcar en polvo y azúcar de vainilla para envolver

Preparación: Poner las nueces en agua tibia durante dos horas para que se ablanden. Luego triturar las nueces y mezclarlas con los demás ingredientes y preparar una masa. Formar varios rodillos de unos 4 cm de diámetro. Envolver en película transparente y poner en la nevera para que se pongan duros, lo mejor sería toda la noche. Si no hay tiempo basta con ponerlos en el congelador durante media hora. Luego cortar en rueditas de medio centímetro de ancho, poner en bandeja y hornear a 170 °C hasta que se pongan doraditas. Espolvorear en las galletas aún calientes la mezcla de azúcar en polvo y azúcar de vainilla. Se pueden comer de inmediato, aunque si se dejan reposar un tiempo el sabor será mucho mejor.

Más recetas en www.czechspecials.cz.