Chequia  ama a Carlos. ¿Quién fue y por qué debes conocerle?

Chequia ama a Carlos. ¿Quién fue y por qué debes conocerle?

Los checos llaman «el padre de la patria» al emperador Carlos IV. En el año 2016 celebraremos el aniversario de 700 años desde su nacimiento y el aniversario no se pasará sin grandes celebraciones.

¡No puedes dejar pasar por alto el nombre de Carlos al visitar la República Checa, por los más que lo intentes! Ya solo paseando por Praga encuentras el Puente de Carlos o la Universidad Carolina. Muy cerca de Praga encontrarás el majestuoso castillo de Karlštejn y en el oeste del país la ciudad balnearia de Karlovy Vary por ejemplo. Todos estos lugares llevan el nombre del emperador del Santo Imperio Romano de Carlos IV, que nació en el año 1316 en Praga. Se enamoró de las tierras checas y por eso estamos preparando unas celebraciones grandiosas para el aniversario de 700 años desde su nacimiento.
Las celebraciones empezarán en el lugar donde probablemente hubiera empezado también la vida de Carlos IV. Es en Praga, en la casa Donde la Campana Rocosa ( U Kamenného Zvonu) , en la plaza de la Ciudad Vieja. A partir de 29 de noviembre hay una exposición allí, se llama «Desde Chequia hasta el fin del mundo» que mostrará su afición a   viajar. Carlos IV no fue solo el rey checo, sino también el emperador del Santo Imperio Romano y en general   el monarca de alcance europeo. Aunque vivió en Francia o Italia, fueron las tierras checas de los que se enamoró. Y, sobre todo, de Praga que convirtió en el centro de todo el imperio.

Praga es la huella del dedo de Carlos

Simplemente, Carlos IV supo de cómo representar a la majestuosidad imperial mediante la arquitectura y el arte. Y aún 700 años después de su nacimiento, los praguenses se lo siguen agradeciendo. El emperador empezó a construir el elemento dominante de la ciudad, la catedral de San Vito o la Ciudad Nueva. El puente de Carlos representa uno de los símbolos de Praga hasta hoy, la Universidad Carolina está entre las mejores de la Europa Central y del Este.  Es que Carlos VI fue un grande partidario de la educación.

Él mismo siguió trabajando intensamente sobre su formación, escribió varias obras didácticas y habló cinco idiomas. Si te interesa de cómo superaba su reinado, visita la casa Donde el Anillo de Oro ( U Zlatého prstenu),  por ejemplo, donde será una exposición dedicada a la vida cotidiana de Carlos IV y de la familia noble de los Luxemburgos. Además, habrá una exposición bávara-checa, llamada «el Padre de la Patria» en el Picadero Valdštejnská (Valdštejnská jízdárna) en el Castillo de Praga, desde el 14 hasta el 25 de septiembre del próximo año.

Siguiendo los pasos   de Carlos, tanto en prisión como en balneario

La diligencia de Carlos IV no acababa apenas en Praga. El gobernador salía frecuentemente a la Bohemia Occidental. Con el fin de caza, porque fue un cazador apasionado. También tenía sus recuerdos allí, porque pasó una parte de su infancia en el castillo medieval Loket. El padre de Carlos, Juan de Luxemburgo, lo aprisionó allí junto con su madre.

Cazando un día cerca de Loket, encontró unas fuentes cálidas gracias a las que fundó un balneario allí. En aquella época no tuvo ni idea que una mundialmente famosa ciudad balnearia Karlovy Vary crecerá allí del pueblo pequeño. Ni que Carlos no sería el único monarca que curaría allí sus problemas con la salud. La ciudad balnearia cuenta por ejemplo entre sus huéspedes al   zar ruso Pedro Grande o a la emperatriz austrohúngara Sissi. En mayo empezará una serie de celebraciones   en Karlovy Vary. Un desfilé con Carlos IV en su frente iniciará   la temporada balnearia. El carnaval de Karlovy Vary se celebrará a principios de junio y su tema será también el estilo gótico y el reinado de Carlos IV. Para el verano se están preparando unos espectáculos musicales, duelos de caballeros, shows de malabaristas y otros eventos. En septiembre y en octubre tendrá en Karlovy Vary una parada la exposición itineraria de las réplicas maestras de las joyas checas de coronación.

El castillo es la mejor defensa

Para defender sus amadas tierras   checas construyó Carlos IV varios castillos. El castillo más famoso – Karlštejn – está muy cerca de Praga. La construcción majestuosa debía proteger las joyas reales, reliquias y también las joyas de coronación del Imperio. Las joyas checas de coronación quedaron almacenadas aquí casi 200 años. Además, el castillo es uno de los monumentos más visitados de la República Checa y permanece abierto a lo largo de todo el año.

El castillo Kašperk de la Bohemia del Sur debía proteger la frontera con Bavaria y también los yacimientos importantes de oro. Está cerca   del Parque Nacional de Šumava. Cerca está también la ciudad Český Krumlov, que está en la lista de la UNESCO. , tal vez a una hora y media en coche.  En el período del reinado de Carlos IV fue construido también el castillo Radyně, que está aproximadamente 20 minutos de Pilsen.