Absinth

Absinth

¡La fuerza diabólica de la Santísima Trinidad!

Surgió en Suiza, se hizo famosa gracias a los poetas malditos franceses, inspiraba a Van Gogh, Oscar Wild o también a Marilyn Manson. Contiene una mezcla diabólica de hierbas, sobre todo absintio, anís e hinojo que se denominan Santísima Trinidad. ¡Chequia tiene un lugar extraordinario en la producción de esta bebida!

El único lugar en Praga del cual podrás ver Seina y la Torre de Eiffel

El famoso café Slavia, en frente al Teatro Nacional, un lugar mágico donde se reunían los mejores artistas checos desde tiempos remotos. Jaroslav Seifert, famoso portador checo del Premio de Nobel, también encontraba inspiración en una copa de absinth mezclado con un excelente café. Escribió en uno de sus poemas que al beber absinth verás Seina y Torre de Eiffel en vez del Moldava y Petřín. Otro visitante regular de este café era el Presidente Václav Havel. Solía sentarse bajo el cuadro Bebedor de Absinth que se puede ver aquí hasta hoy. Ven para que te convenzas y quizás aquí encontrarás a tu Hada Verde.

La Mecca checa de Absinth ofrece helado  

Muy cerca de la Plaza de Ciudad Vieja se encuentra una Absinthería con la colección mundial de bebidas absinth, carteles de la época, además de algo totalmente único – una colección original de cucharas de absinth. Aquí lo sabrás absolutamente todo acerca de absinth.



¡En el café podrás probar un montón de manjares preparados con absinth, mojito de absinth, chocolates y hasta helado  con sabor a absinth! En la tostadora local tuestan siete tipos de absinths checos con azúcar. Cada segundo miércoles del mes organizan aquí un espectáculo de barmans.   

Absinth es alquimia, ¡te invitamos a observar cómo se prepara!  

La producción de absinth tiene una larga tradición en Chequia. ¿Te interesaría saber cómo se prepara todo? Entonces te tenemos tres proposiciones.  
  1. Bairnsfather Distillery
  2. Žufánek
  3. La fábrica de licores Hills Liquere

Prueba el Ritual de Fuego

Prueba un modo especial de preparación que se hizo popular en Chequia en los tiempos turbulentos después de la Revolución de Terciopelo:
  1. Moja un cubito de azúcar en absinth
  2. Coloca el azúcar en una cucharita de absinth y enciéndelo
  3. Echa el almíbar en tu absinth, mezcla bien y bébetelo.