Una prisión envuelta en leyendas escalofriantes, valiosas colecciones históricas, preciosas vistas a la ciudad y muchísimos eventos culturales durante todo el año – todo esto es el castillo de Špilberk. Una de las dos dominantes más significativas de la metrópolis morava y el lugar que llegó a ser la cárcel más aterradora en toda Europa, es hoy uno de los monumentos más valiosos de Brno.

A lo largo de los siglos el significado y papel de Špilberk han ido cambiando. Pasó de ser un castillo real y residencia de los margraves a convertirse paulatinamente en una fortaleza barroca, la cárcel más dura de la monarquía austriaca y más tarde, un cuartel militar. Hoy en día es la sede del Museo de la ciudad de Brno y uno de los centros culturales más importantes de Brno.

Lugar que gusta a los lugareños

La fortaleza maciza que se extiende en una cuesta empinada en las proximidades inmediatas del centro histórico de la ciudad es el lugar favorito para paseos y descanso de los autóctonos. Encontrará aquí tanto parejas jóvenes, pensionistas paseando a sus perros como deportistas fortaleciendo sus condiciones físicas.

Sede de gobernadores y cárcel de las naciones

Špilberk fue fundado a mediados del siglo XIII por el rey Přemysl Otakar II. Éste concibió su construcción de forma grandiosa como un apoyo sólido de su poder y, a su vez, como sede digna de los gobernadores de Moravia. El castillo pasó a la historia, sobre todo, como una cárcel para los delincuentes más temibles y más peligrosos. Sus condenas las cumplían aquí no solo los asesinos, ladrones o incendiarios «corrientes» sino también los llamados prisioneros estatales. Se trataba de las personas de los Estados más altos como los patriotas italianos o luchadores contra el absolutismo de los Habsburgo.

Una exposición escalofriante

Entre los prisioneros más importantes de Špilberk figuraron, p.ej., los gobernadores austriacos Bonneval y Wallis o el famoso coronel Franz Trenck. Ocho años de su vida los pasó en este lugar de forma involuntaria el poeta italiano Silvio Pellico, quien escribió aquí su libro «Mi cárcel», que proporcionó fama a Špilberk en toda Europa. Actualmente se encuentra en este lugar una exposición donde podrá conocer la historia de Špilberk como la famosa «Cárcel de las naciones». Cada uno puede de esta forma pasar por los lugares tenebrosos y misterios que fueron temidos por toda Europa.